Un exitoso proyecto científico: La historia de Matilda, Melanie y Estefanía

Desde que nació BioClass, en el año 2016, hemos tenido la fortuna de relacionarnos con cientos de estudiantes, ya sea en nuestras jornadas científicas, academias de biociencias, o interactuando a través de nuestra plataforma digital con estudiantes y profesores ¡es lo que más nos encanta de lo que hacemos! compartir, por una parte el amor y pasión por temas científicos, y, por otra parte, nutrirnos de los fuertes lazos que se construyen entre las y los estudiantes y nuestro equipo. Eso se ha convertido en nuestra filosofía de trabajo, empatizar con ellas y ellos, escucharlos, reírnos, crear un ambiente de confianza y relajado donde podamos desenvolvernos con naturalidad. Porque, ¿quién no se avergonzó de presentar un tema frente a sus compañeros? ¡obvio que da nervios! pero intentamos generar un espacio donde todas y todos podamos sentirnos libres de poder expresarnos. Y esto porque en nuestras Academias de BioCiencias y Emprendimiento las y los estudiantes crean, diseñan y desarrollan y presentan sus proyectos científicos, donde pasan por todo un proceso creativo y se empoderan de sus grandes ideas para cambiar el mundo a través de la ciencia 🙂

Les cuento todo esto porque nos enorgullece muchísimo ver su transformación. Cuando entran a nuestras academias por lo general están tímidos, hablando muy bajito y llenos de inseguridades, y después nos encanta verlos presentar sus proyectos científicos rebosando confianza y sabiduría (sí, me dan ganas de aplaudirlos de pie como tía chocha). 

La historia de Matilda y Melanie

Un caso reciente relacionado al empoderamiento y éxito es el de Matilda y Melanie. Ambas estudiantes del liceo 7 de Providencia que cursaron la Academia de BioCiencias y Emprendimiento durante el año 2021… sí, ¡en plena pandemia! Todos nuestros programas habían sido presenciales, sin embargo, durante el año 2021 realizamos la Academia en formato online, les enviamos un kit científico con materiales e instrucciones a todos nuestros estudiantes a sus casas y, mediante clases grabadas y sincrónicas por Zoom, realizábamos experimentos. Fue distinto, pero ¡muy entretenido! Logramos conectar de una manera increíble con todos los que participaron del programa, ¡¡un excelente grupo que recordamos con taaaanto cariño!!

Así se veían nuestras clases prácticas virtuales, ¡todo un desafío!

Matilda, Melanie y la ciencia

Matilda del Canto iba en 3ro medio y Melanie Anabalón en 4to medio, ambas siempre se caracterizaron por participar activamente de cada clase, por preguntar sus dudas y por estar atentas en cada actividad, ¡estudiantes ideales! Su profesora, Estefanía Baeza, nos mencionó que sus estudiantes eran brillantes y secas para la ciencia, ¡no se equivocaba en nada! 

A la izquierda Matilda y a la derecha Melanie, muy concentradas en el laboratorio de ciencias de su liceo.

Matilda y Melanie ya habían desarrollado proyectos científicos anteriormente, sabían que eso las fascinaba y que, pensar en posibles soluciones a través de la ciencia, era lo suyo. Ahora tenían una nueva idea en mente… algo relacionado a las plantitas y sus plagas, un tremendo problema para nuestro país si pensamos en los diversos tipos de plagas que existen y que afectan las exportaciones de frutos nacionales. Se enfocaron en una plaga: la mosca blanca, ¿la han visto? unos pequeños bichitos blancos pegajosos que se adhieren a la hoja y a los frutos de distintos tipos de plantas. Se ve como algo así:

https://www.cocopot.es/blog/plagas-y-enfermedades/mosca-blanca-algodonosa-en-citricos

¿Por qué la mosca blanca?

Literalmente ambas tenían esta plaga en el jardín de su casa, y sabían lo fastidiosa que era y lo mal que le hacía al fruto, en su caso, al naranjo y al limón. Detengámonos aquí, esto es algo clave en el desarrollo de su proyecto, el problema ¡les afectaba directamente! si conseguían diseñar una solución a este desafío, iban a estar entregando una solución a un problema que ellas tenían tangible en sus casas. Esto fue esencial para potenciar el apego y empoderamiento de su idea, ¡era muy propia!

Ya sabemos el tema de investigación… ¿y ahora qué?

¡Qué gran desafío es desarrollar una investigación científica! Sentimos una avalancha de información, y no sabemos por dónde comenzar. Aquí lo importante es enfocarse, y es el gran consejo que les pueden entregar Matilda y Melanie, ¡enfóquense! ¿queremos solucionar todas las plagas? ¿queremos salvar a todas las plantas y árboles? obviamente que no podemos abarcar tanto en una investigación científica acotada, por eso que es taaaan importante pensar en qué cosas en específico queremos trabajar. Entonces, una vez que las chicas tenían su tema de investigación entre ceja y ceja y estaban hiper mega súper convencidas que querían trabajar en eso, es que comenzó su búsqueda de información. ¡Esto necesita de mucha paciencia y estudio! leyeron decenas de papers científicos (sí, en inglés la mayoría) y buscaron qué soluciones existen, nombres científicos, otras plagas similares, cuál es la especie que afecta a las plantas en nuestro país, qué impacto tiene sobre los árboles de cítricos, y un graaan etcétera de información.  

¿Creen que a Matilda y Melanie les salió la idea genial la primera vez? ¡Por supuesto que no! Iteraron muchas veces su idea, con decirles que primero querían dar solución a una plaga que ni siquiera podían tener en el laboratorio, porque es de declaración obligatoria frente al SAG. Este fue otro factor importante: ser realistas y hacer lo mejor posible con los recursos disponibles.

¡Del Zoom al laboratorio!

Y aquí comenzó la gran aventura de investigar. Diseñaron su pregunta de investigación, consideraron minuciosamente las variables de sus experimentos, y en plena pandemia, con los permisos correspondientes, fueron a su laboratorio a hacer experimentos, ¡incluso escribieron sus propios protocolos! todas unas científicas profesionales.

Su meta era muy clara, querían dar a conocer a toda la comunidad su proyecto y vivir la experiencia de participar en ferias científicas, instancias en que se reúnen estudiantes con sus profesores a presentar sus investigaciones, ¡amamos las ferias científicas!

El proyecto de Matilda y Melanie es genial, innovador y con una gran proyección. Su proyecto busca evaluar el efecto inhibitorio de un bioplaguicida, elaborado con jabón potásico y aceite reutilizado, potenciado con extractos naturales de tomillo  y orégano, en la plaga de la mosca blanca en plantas de cítricos de limón y naranja.

Así que con la información reunida, y los resultados de sus experimentos, ¡comenzó la postulación! Este era el primer paso, y gracias a su esfuerzo y dedicación, ¡quedaron seleccionadas en una feria científica!

Recordamos con cariño las veces en que Matilda y Melanie nos hablaban para pedirnos reuniones, en horarios en que cualquier adolescente está descansando o haciendo cualquier cosa… “profe, ¿nos podemos reunir por Zoom el viernes a las 20.00h?” ¡era imposible negarnos! veíamos su motivación y ganas de llevar a cabo este proyecto, así que estuvimos apoyándolas en todo lo que podíamos. Las y los profesores nos entenderán… cuando nos encontramos con estudiantes así, no podemos hacer otra cosa que apoyarlos y estar presentes para ellas y ellos.

Postulación a ferias científicas

¡Postular a las ferias científicas es un gran trabajo! La postulación requiere completar un formulario bastante extenso con toooodas las cosas esenciales del proyecto científico: un buen resumen, una introducción con referencias actualizadas, la pregunta de investigación, objetivos, hipótesis, materiales y métodos, resultados, análisis, conclusiones y proyecciones de tu investigación… uuuuff, ¡muchísimas cosas, todas resumidas en un informe de unas 20 páginas!

Con todo este trabajo a cuestas, postularon al Congreso Regional Explora de Investigación e Innovación Escolar Región Metropolitana zona norte. ¡Imagínense lo felices que estaban junto a sus profesoras! Lamentablemente por el contexto mundial, la feria científica se realizó de manera virtual, aún así pudieron compartir su experiencia con otras y otros estudiantes. Y…. ¡ganaron! Matilda y Melanie se adjudicaron un premio por su investigación. 

Gracias a este gran reconocimiento es que Matilda y Melanie pudieron  participar directamente en el Congreso EXPLORA Nacional, donde todos los proyectos ganadores de cada región presentan sus trabajos. Y lo mejor… ¡también fueron reconocidas en este congreso!

Matilda y Melanie felices con su reconocimiento de EXPLORA nacional.

Muy emocionadas y sorprendidas, Matilda y Melanie nos cuentan que jamás lo pensaron, que veían los demás proyectos y los encontraban buenísimos, sabían que el nivel científico era alto… pero ¡ellas estaban completamente a la altura! Esto les dio la confianza necesaria para participar de otra instancia: el VI encuentro de Expociencias Nacional, un espacio donde se reúnen estudiantes de Chile y de otros países a compartir sus experiencias y trabajos de ciencias en sus colegios. Ya con más experiencia y seguridad, se presentaron con su gran proyecto: “Bio M.O.T: bioplaguicida potenciado con extracto de tomillo y orégano contra la plaga de la mosca blanca (Aleurothrixus floccosus) en plantas de cítricos de limón y naranja”. ¡Hasta le pusieron un nombre comercial a su producto! (otro punto a favor).

Y adivinen… ¡También fueron reconocidas en Expociencias Nacional! Gracias a este reconocimiento es que Matilda, Melanie y su profesora Estefanía Baeza, ganaron un cupo para participar en la ¡¡Expociencias Nacional Brasil 2022!!

¡Del laboratorio del liceo a Brasil!

Imagínense toda la alegría, ¡no lo podían creer! De hecho, Matilda y Melanie nos cuentan que ellas ni siquiera participaron de la transmisión de la premiación de Expociencias Nacional, porque no creían que ganarían algún lugar, con participar ya estaban felices. Por lo mismo, resultó en una sorpresa increíble. Y aquí comenzó otra odisea… ¿de dónde sacamos el dinero para pagar los pasajes a Brasil? Completadas, difusión en su liceo de su proyecto, reuniones con la corporación municipal, ¡hicieron de todo! Hasta los últimos días dudaron, porque realmente fue complejo recolectar el dinero, pero lo lograron… 

¡A Brasil los pasajes!

De izquierda a derecha: profesora Estefanía Baeza, Matilda y Melanie. En el aeropuerto, listas para su aventura.

Más allá de sus expectativas…

De aquí en adelante todo fue ganar y ganar. Ganar experiencia de viajar a otro país, de conocer a otros estudiantes con intereses similares, conocer otras culturas, otros proyectos científicos, otra realidad. Una experiencia que jamás olvidarán. Matilda y Melanie nos cuentan que ensayaban muchísimo su presentación, antes de viajar tuvimos reuniones para afinar detalles, ¡pero ya estaba todo listo! Aunque para Matilda y Melanie nunca lo estaba… mujeres muy perfeccionistas, ¡por eso nos encanta apoyarlas!

Y…. (redoble de tamboreeees) ¡¡también fueron reconocidas en la Expociencias Brasil 2022!! Se presentaron 120 proyectos, y ellas obtuvieron el 4to lugar, sin duda un tremendo orgullo para todos. Cuando supimos nos llenamos de emoción, ¡qué honor ser parte de esta gran aventura! ¡qué honor encontrarnos con estas estudiantes tan destacadas!

Sin duda, Matilda, Melanie y su profesora Estefanía, se merecen una ovación de pie con escándalo, porque vimos todo su trabajo… aquí no hay recetas mágicas, sino que aquí hay trabajo, ensayo, motivación, corazón, ganas de hacer las cosas bien y trascender. Hace unas semanas, invitamos a Matilda y Melanie a dar una charla de motivación a estudiantes de una nueva generación de la Academia de BioCiencias y Emprendimiento en BioClass, y uuuufff… la recuerdo y me entra una basurita al ojo.. ¡qué orgullo verlas tan grandes! como se expresan, dan consejos, como transmiten su pasión y como se nutrieron de toda su experiencia en el extranjero. 

Matilda y Melanie motivando a las y los estudiantes de la nueva generación de la Academia de BioCiencias y Emprendimiento, en el laboratorio de biotecnología de la escuela en la UNAB.

La educación científica que queremos

Como equipo esto nos hace pensar que todo lo que hacemos en educación científica vale cada segundo de trabajo, ¡esto es impagable! Gracias Matilda y Melanie por su alegría, porque vibran con lo que les encanta y apasiona, porque son fuertes y porque están haciendo grandes cosas.

Son parte de nuestra familia, la gran familia BioClass <3

De izquierda a derecha: nuestra perrita Lucero, Rodolfo, Matilda, Ana y Melanie. Estábamos en el parque de las esculturas en Providencia, en una tarde de encuentro con las y los estudiantes de la Academia 🙂 ¡teníamos que conocernos después de tantas clases virtuales!

BONUS

Les compartimos el video que Matilda y Melanie grabaron desde Brasil para motivar a la nueva generación de estudiantes de la Academia de BioCiencias: <3

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