Bienvenida a nuestro blog: Un poco de nuestra historia

¡Qué emoción! Tenemos nuestro blog de los temas que más nos apasionan: educación y ciencia.

Nuestra misión, desde un comienzo, ha sido divulgar temas científicos. Es que sí, ¡amamos la ciencia! Y nos fascina tanto que queremos gritar a los cuatro vientos cuanta investigación científica salga a la luz. Entendemos que para las y los profesores es muuuy difícil actualizar sus contenidos, entre pruebas, revisiones, diseñar evaluaciones, preparar clases, lidiar con los desafíos del aula, y sacar sus dotes de sicología, ¡son muchas cosas! ¿en qué momento estudian y buscan nuevo contenido? Ahí es donde encontramos la sinergia, el win win que nos hace tanto sentido, la educación en ciencias es eso: pedagogía + ciencia “dura”. Una sin la otra es como un pie de limón sin merengue, ¡desabrido, no tiene sentido! (jijiji amamos los dulcesitos).

Y para dar la bienvenida a este blog que está hecho con mucha dedicación, conciencia y ciencia, les compartiremos nuestra historia. ¿Cómo nació BioClass? ¿Quiénes son los que están detrás de este maravilloso mundo? (¡qué humildes!).

Contexto pre- BioClass

BioClass nace (sí, es nuestra guagua) el año 2016. Los co-fundadores somos: Rodolfo y Ana (quien les escribe). Ambos somos de formación profesional Ingenieros en Biotecnología, una hermosa carrera científica que nos entrega herramientas para diseñar soluciones a diversos desafíos a través de la ciencia, ¿qué mejor?

Durante y después de titularnos, nos dedicamos a la investigación científica pura y dura. Rodolfo estaba en un prestigioso laboratorio de biomedicina, validando un prometedor tratamiento contra el cáncer cervicouterino, mientras que yo (Ana) hice mi tesis en un laboratorio de virología, donde buscábamos prevenir el contagio del virus Hanta. Luego trabajé en un laboratorio de microbiología desarrollando probióticos para el sector acuícola. Interesante ¿no?

Así estuvimos en nuestros laboratorios alrededor de 3 ó 4 años, mientras que, en paralelo, la comunidad científica comenzaba a movilizarse por el país por una serie de descontentos en materia laboral. Por supuesto, ¡estábamos presente en todas las marchas! Eran las marchas más ñoñas y pacíficas que he ido en mi vida. Muchas personas con delantal blanco haciendo un ruido insoportable de mil pitidos a la vez. ¿Acaso eran médicos? ¿panaderos? ¿vendían dulcesitos de la ligua? Nooo, éramos cientos de científicos y científicas haciendo notar la precariedad laboral que vivimos muchos en nuestros trabajos. Pero fue impactante y nos produjo un disgusto enorme, ¡porque esto no era noticia! ¿Quién sabe lo que hacen las y los científicos encerrados en sus cuatro paredes? ¿hay laboratorios de investigación científica en Chile? Muchas personas desconocían (y desconocen) la importancia de la ciencia y tecnología para el desarrollo del país. Sí, la ciencia DEBE ser reconocida y valorada por todos y todas. Al menos algo sacamos en limpio, ya contamos con el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación desde el año 2018.

Créditos: The Society of Biochemistry and Molecular Biology Chile
(SBBM)

Con Rodolfo  siempre supimos que había mucho más por hacer, ¡queremos que todas y todos comprendan por qué la ciencia es tan importante! Sabíamos lo trascendental que es hacer ciencia no solo en laboratorios de investigación, empresas y universidades, sino que en otros lugares donde se pueda generar un impacto significativo en las personas y educar a la ciudadanía a valorar la ciencia, ¿cuál podría ser ese espacio?  ¡Of course, la sala de clases de los colegios! Aquí fue donde cambió todo en nuestras vidas, porque encontramos un sentido mucho más profundo y relevante…. ¡Formar e inspirar a las nuevas generaciones de científicos y científicas y también a sus profesores de ciencia! Ya que en el 99,9% de los casos detrás de un amante de las ciencias, existió un buen docente que nos inspiró… no tengo pruebas, pero tampoco dudas.

¿Cómo llegamos a crear BioClass?

Rodolfo, bueno para los negocios, la parte comercial y el marketing, yo, buena para estudiar, enseñar, y con una paciencia única. ¿Hagamos un emprendimiento de educación científica? me propuso Rodolfo. Yo le respondí ¡¿Qué?! Te volviste loco, ¡yo no me veo como una emprendedora! No tenía idea cómo hacerlo, ¡me aterré! Pero sí, me comenzó a picar el bichito de lanzarnos con un emprendimiento, más que por el emprendimiento en sí (porque sé que no es nada fácil), fue por el propósito. ¿Acercar la ciencia de vanguardia-maravillosa-entretenida-diferente-cercana a la sala de clases? ¡dónde firmo!

Así fue como en el año 2016 comenzamos con esta travesía de acercar la ciencia moderna hasta las distintas comunidades de docentes y estudiantes de nuestro Chilito. La gran pregunta fue ¿y cómo lo hacemos?

Parecía obvio, ¡comenzamos con las y los profesores! Capacitémoslo en materias científicas modernas, en herramientas de biología molecular, biotecnología, ingeniería genética. Apoyemos la labor de nuestros profes y compartamos todo el conocimiento científico que aprendimos en la universidad. Así nos lanzamos, le pusimos nombre a nuestro emprendimiento (¡qué manera de inventar nombres sin sentido!) y comenzamos a llamar a colegios: Somos BioClass, una empresa de educación científica que brinda servicios de capacitación docente para el departamento de ciencias. Todo este discurso desde el living de nuestra casa. Nos pusimos cargos bien rimbombantes, Rodolfo el director ejecutivo y yo, directora de educación científica. En ese momento aún no dirigíamos a nadie, pero algún día iba a llegar el momento.

¡Nuestra primera capacitación docente! Estábamos emocionados, con nervios, altas expectativas, pero lo más importante de todo: nos preparamos muchísimo porque queríamos entregar lo mejor que teníamos. Enseñamos técnicas modernas y todos los profesores y profesoras quedaron con el efecto Wow. 

Sin embargo, al conversar con unos cuantos profesores nos dimos cuenta que no fue suficiente, ¡¿pero cómo?! si se veían fascinados. Pero hay un problemita: ellos mismos nos comentaron que, a pesar de adquirir nuevos conocimientos útiles y de vanguardia, aún no tenían las herramientas prácticas para llevarlo al aula. ¡Obvio! ¿de dónde sacan una cámara de electroforesis, micropipetas y centrífugas para transponer toda esta maravilla al aula?

¡Esto nos dio la oportunidad de crecer!

¡Biotecnología al aula!

En la universidad tuvimos la suerte de realizar muchísimas actividades prácticas relacionadas con la microbiología, ADN, ingeniería genética, etc. Bueno, ¿y qué tal si adecuamos todos estos fascinantes temas a un contexto escolar?  Así fue como nacieron nuestros kits educativos, los cuales cumplen con algo mucho más importante que pasar contenido, transforman lo intangible en tangible, y por supuesto, disminuyen la brecha de conocimientos que hoy existe entre el mundo científico (universidad y centros de investigación) con la comunidad escolar. Pero lo más importante de todo, ¡ahora los estudiantes y sus profesores podrían aprender haciendo!

Desarrollamos cuanto kits se nos ocurrió. Pero pasó algo… aunque capacitáramos a las y los profesores en su uso, aún así nos pedían si podíamos ir nosotros a los colegios a explicarlo. ¿Hacer clases a estudiantes de colegios? no, esa era mi única condición para comenzar este emprendimiento. ¡no quiero transformarme en la profe de ciencias de estudiantes! Pero Rodolfo estaba tan convencido que teníamos que probarlo que una vez más, ¡nos tiramos a la piscina! Diseñamos la primera Academia de Biociencias y Emprendimiento para estudiantes de educación media durante el segundo semestre del 2016. ¿Con qué fondos? ¡Ninguno, esto fue un piloto! Golpeando puertas llegamos a nuestra querida escuela de Ingeniería en Biotecnología de la UNAB (donde estudiamos) y ellos nos ofrecieron su apoyo, ¡nos prestaron sus laboratorios para hacerla ahí! Le ofrecimos la academia a los liceos pertenecientes a la comuna de Providencia, y de ahí que no paramos.

Qué les podemos decir, ¡NOS ENAMORAMOS DE LAS ACADEMIAS!

Trabajar con los estudiantes y sus profesores ha sacado lo mejor de nosotros. Comenzamos a tener un gran equipo de trabajo, grandes amistades, nos sorprendimos de nuestras propias habilidades pedagógicas ¡Todo un acierto! Conocimos personas espectaculares en el camino, que nos permitieron generar lazos y alianzas como la escuela de Ingeniería en Biotecnología de la UNAB y el Centro de Excelencia en Medicina de Precisión (CEMP) de Pfizer Chile, ¡un sueño! Esto nos permitió entregar becas a estudiantes y profesores para participar de nuestro programa durante todo un semestre, asistiendo a la Universidad y trabajando con equipo de primera.

¡Salimos hasta en la prensa!

Desde que iniciamos BioClass hasta el año 2020 nos adjudicamos 3 fondos CORFO y hemos sido reconocidos en el ecosistema emprendedor y de educación en ciencias. Nos fuimos perfeccionando académicamente según nuestros nuevos intereses, y fuimos formando un gran equipo de trabajo igual de apasionados y con mil ganas de aportar en la calidad de la educación científica. ¡Formamos nuestro propio directorio con personas y profesionales increíbles! Además, llevamos la Academia de Biociencias a la V región con una nueva alianza con la UNAB de Viña del Mar. ¡estábamos en llamas! Hasta queeeee… llegó la pandemia y no pudimos seguir con nuestros programas presenciales…

¿Y ahora qué? 

Bueno, lo que siempre hacemos… ¡reinventarnos!

Por supuesto que hubo cambios, tuvimos que dejar nuestra hermosa oficina, nuestro equipo se hizo más pequeño, ¡pero no nos rendimos!

Diseñamos y creamos la plataforma BioClass Online. La educación científica presentaba (y presenta) diversos desafíos, sobretodo en los niveles de 3ro y 4to medio, así que diseñamos una plataforma digital donde los docentes y sus estudiantes pueden encontrar recursos como información actualizada, evaluaciones, videos, datos rosas, y mucho más para las nuevas asignaturas de ciencias. Esto no se nos ocurrió de un día para otro, obviamente esta es la historia acotada (sí, acotada… disculpen, ¡me cuesta el poder de síntesis cuando hay tantas cosas que contar!), conversando con nuestros profesores nos hicieron ver este desafío que se les presentaba en un su labor como docente, ¡y vaya qué desafío! planificar y diseñar clases de biología molecular, nanotecnología, urgencia climática, aprendizaje basado en proyectos, y mil cosas interesantes pero que obviamente requieren de mucho tiempo, estudio y comprensión para poder enseñarlas. Bueno ¡para eso estamos nosotros!

Postulamos a todos los fondos que vimos, hasta que ¡nos adjudicamos un nuevo CORFO! Esto nos permitió concretar todas nuestras ideas. ¡Nuestra querida plataforma!

¿En qué estamos enfocados hoy?

  • En enriquecer de contenidos y nuevas ideas nuestra plataforma educativa, para que las y los profesores junto a sus estudiantes puedan aprovechar cada cosa que subimos y les sirva en su aprendizaje científico.
  • Nuestras queridas academias de Biociencias y emprendimiento, seguimos con nuestra alianza con la escuela de ingeniería en biotecnología de la UNAB, por lo tanto, estamos todos los días sábados con 30 estudiantes haciendo ciencia en sus laboratorios.
  • Abrir nuevas academias en colegios, trabajamos con varios colegios de la RM, pero ¡queremos más! Las academias son nuestro motor por el contacto con profesores y estudiantes.

¿Será todo lo que podemos hacer por la ciencia escolar?

¡Of course que no! Sabemos que la ciencia tiene el poder para mejorar la vida de las personas y entregar soluciones reales a nuestro mundo. 

Divulgar la ciencia y trabajar para que el conocimiento científico moderno llegue a todas y todos los profesores y estudiantes de nuestro país, nos apasiona y nos mueve día a día. Tenemos la convicción que cada día más profesores y estudiantes se sumarán a nuestro sueño de cambiar el mundo a través de la ciencia, para así construir un mundo mejor y más justo para todos quienes lo habitamos.

¡Gracias por leer nuestra historia!

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